Trabajar como freelance


Trabajar como freelance


Trabajar como freelance es una alternativa para ganar más dinero extra. Pero también se puede convertir en una profesión. Estamos en un momento en el que el mundo es más aldea global que nunca, internet ha revolucionado de tal modo nuestra forma de vivir y de trabajar que hay que comenzar a adaptarse para no quedar rezagados.

 

Es posible en estos tiempos trabajar desde cualquier lugar del mundo, de forma remota. Y eso es lo que hace un freelance, trabaja a través de su ordenador desde su casa, desde un espacio de coworking o un cibercafé.

 

Las razones para optar por un trabajo de estas características son infinitas: desde situaciones económicas en donde necesitemos más dinero hasta una elección personal por determinadas circunstancias (cambio de país, mudanzas, hijos, enfermedades que no permiten un desempeño in situ, solo por nombrar algunas).

 

Lo bueno es que nos da la oportunidad de hacer lo que más nos gusta. ¿Escribir, programar, dibujar, pasar tiempo en las redes sociales? ¡Listo! Además, también nos ofrece la posibilidad de formarnos profesionalmente. Hay muchos cursos gratuitos online para quien comienza su vida de freelance.

 

¿Qué es un freelance, qué es trabajar como freelance?

 

En términos laborales, un freelance es aquella persona que hace un trabajo sin contrato fijo con diferentes empresas, de forma independiente. De este modo, al

gestionar su propio tiempo no cumple con horarios de rutina ni tiene que asistir al lugar donde se desarrolla el empleo.

 

Un freelance trabaja por cuenta propia, y se considera un trabajador autónomo. Para ser un freelance basta con ser experto en algo y ofrecer los servicios a distintas empresas.

La incorporación de internet a la vida cotidiana revolucionó la forma de trabajar, pero no fue sino hasta la primera década del siglo XXI cuando se vieron el potencial y el enorme mercado de trabajo que significa la red. A raíz del descubrimiento de este nicho muchas profesiones han surgido, que tienen que ver directamente con el cambio de mentalidad en las empresas.

 

¿Cuáles son los trabajos que más se buscan online? Pues la programación, el diseño gráfico y web, las traducciones –por lo que resulta de mucha utilidad aprender otro idioma, sobre todo el inglés, la redacción de contenidos, programación de aplicaciones, el marketing digital o el community manager.

 

Pero empezar con esto no es tan fácil, por eso es necesario buscar consejos para trabajar como freelance y saber en qué nos estamos metiendo. Es fascinante pero, como todo en la vida, tiene sus riesgos.

 

Un freelance se especializa en una o varias funciones y ofrece sus servicios en plataformas especialmente diseñadas para buscar trabajo online. En España y en los países hispanohablantes hay funcionando algunas muy buenas y efectivas, como Freelancer.com o Workana. Y por supuesto, nuestra plataforma de trabajar como freelance 123Listo.com, que destaca por sus garantías y muy bajas comisiones.

 

Ventajas y desventajas de ser freelance

 

Las ventajas son varias y bastante obvias:

 

  • Podemos trabajar estableciendo nuestro propio horario,
  • Negociamos nuestras tarifas,
  • Es una manera de ganar dinero extra, aparte del trabajo formal (si lo tenemos),
  • Trabajamos de forma remota desde cualquier lugar del mundo, solo necesitamos un ordenador y acceso a internet,
  • Escogemos el trabajo que más se identifique con nosotros y lo que queremos hacer,
  • Hacemos lo que verdaderamente nos gusta y más sabemos hacer. 

Las desventajas también son varias:

 

  • Debemos hacernos cargo del pago de impuestos, ya que somos considerados autónomos,
  • Aunque gestionamos nuestro tiempo, corremos el riesgo de procrastinar. O de volvernos workaholics: muchos pasan más horas de las convenientes frente al ordenador,
  • También requiere de nuestra parte una organización más activa a la hora de sacar cuentas, pues no todos los meses ganaremos lo mismo, dependerá del nivel de trabajo y de los proyectos que tengamos,
  • Como debemos gestionar el tiempo, las vacaciones muchas veces están restringidas, porque si bien podemos salir cuando lo deseemos, el tiempo que estemos sin trabajar será tiempo no remunerado.

Lo que salta a la vista es que se requiere de más organización a la hora de decidirnos trabajar como freelance.

 

Consejos para trabajar como freelance

 

¿Qué hacer?    ¿En qué somos buenos?

 

Lo primero que debemos hacer es descubrir nuestras habilidades y talentos y los conocimientos que hemos desarrollado (si tenemos alguna profesión), o lo que más nos gusta. Pero no importa si no tenemos estudios superiores, lo importante es convertirnos en expertos en nuestra área.

En las plataformas de búsqueda de trabajo podemos navegar en las distintas categorías y ver en cuál encajamos mejor. En la medida en que sepamos en qué somos buenos, podremos diferenciarnos del resto pues sabremos cómo “vendernos” y convencer al cliente potencial de que somos lo que está buscando.

 

El portafolio: nuestro currículo

 

Una vez hayamos seleccionado lo que queremos hacer toca montar el portafolio. Esto no es más que todas nuestras experiencias y trabajos anteriores. Si eres diseñador o programador es un buen lugar para poner muestras de tu trabajo. También debemos colocar los datos personales.

Es una herramienta que necesitarás a la hora de registrarte en las distintas plataformas para freelance para mostrarla a los posibles clientes y ofrecer tus servicios.

 

¿Cuánto podemos cobrar?

 

Otro tema es el de las tarifas que cobramos. Muchos freelancers en España que empiezan a trabajar de este modo suelen poner precios muy bajos pensando que así captarán más clientes. O por el contrario, muy altos.

Podría parecer lógico pero no lo es. Debemos hacer un sondeo tanto en las plataformas online como en trabajos formales similares para establecer un precio justo.

Marcar un precio razonable hará que el trabajo no sea un martirio, y será bueno para nosotros y para nuestros clientes. Incluso podemos ser flexibles a la hora de negociar los precios y los proyectos, pero siempre teniendo en cuenta un rango sensato de precios.

Por lo general, las plataformas para trabajar como freelance tienen garantías de pago y estos pueden empezar a trabajar con la seguridad de que recibirán el pago una vez terminen el proyecto.

 

Acomodar nuestro horario

 

Trabajar como freelance no significa autoexplotación. Es indispensable que establezcamos un horario razonable para trabajar en casa. En este sentido, cada uno sabe en qué momento se es más productivo (si por la noche, de madrugada, a media tarde).

Con un horario establecido nos será más fácil saber cuánto tiempo necesitamos para hacer el trabajo, y si lo cumplimos. Pero tengamos en cuenta que muchas veces estaremos trabajando con clientes de otros países, y por tanto, con otros horarios (sobre todo si hay que realizar consultas).

Es importante entonces saber ajustarse al horario de los clientes.

 

Establecer un espacio para trabajar

 

No es un consejo frívolo. Es importante buscar un sitio en casa donde trabajemos lo más cómodos posible. Teniendo en cuenta que estaremos allí una gran parte del día (tal y como seria en una oficina), lo mejor es crear un espacio con el ordenador, en un escritorio o mesa aparte y una silla suficientemente cómoda, con cajoneras donde archivemos papeles y, en fin, lograr un entorno lo más profesional posible.

No es recomendable trabajar en la cocina o en la mesa del comedor, donde cada vez que se vaya a usar tengamos que recoger los trastos. Entendemos que no siempre será viable, pero en la medida en que se pueda hacer habrá que intentarlo.

 

Hacer una rutina

 

Es más importante de lo que pensamos, sobre todo para quienes no están acostumbrados a trabajar por su cuenta. Establecer una rutina de trabajo hará que sea más fácil el trabajo desde casa, pues no abandonaremos lo que estemos haciendo por ir a lavar los platos, por ejemplo.

Una rutina significa que por las mañanas haremos lo mismo que si fuéramos a una oficina: nos levantamos, nos duchamos, nos vestimos con ropa cómoda, desayunamos y vamos a trabajar.

Claro que parte de la comodidad de trabajar como freelance es hacerlo cuando queramos y como queramos, en ropa interior si nos da la gana, pero de eso es mejor no hacer un comportamiento rutinario.

 

Agenda, por favor

 

Si nunca hemos trabajado con una agenda, ya es hora de comenzar a hacerlo. De hecho, planificar las tareas diarias es uno de los principales consejos para trabajar como freelance.

Organizarnos es crucial, y una agenda nos servirá de mucho. Anotemos las horas que le dedicaremos a cada acción, a cada cliente o a cada tipo de trabajo. Si se presentan imprevistos (vamos, que siempre los hay, sobre todo para los que trabajamos en casa) será más fácil jerarquizar y decidir qué cosa es más importante que otra.

 

Descanso, deporte

 

Igual que si trabajásemos en otro lugar distinto a la casa pediríamos tiempo para descansar, pues así hay que hacer cuando trabajamos freelance. Por eso es importante ponerse un horario lo más fijo posible y determinar el tiempo de descanso.

Es recomendable que cada hora u hora y media te levantes, tomes agua, estires los músculos y des una pequeña caminadita por casa (lo mismo que si fuera por el pasillo de la empresa). Sabemos que el sedentarismo no es beneficioso, y como a veces tendemos a quedarnos trabajando más tiempo del que conviene, pues resulta más importante este consejo.

Lo mismo sería con el deporte: sería perfecto seguir yendo al gimnasio, al yoga o a nadar. Poner a funcionar los músculos y el esqueleto no solo es bueno para nuestra salud física sino también mental.

 

Trabajo y vida: dos espacios distintos

 

En lo posible (hemos dicho esta expresión muchas veces a lo largo del texto, pero es que quienes trabajamos en casa sabemos que al estar todo el tiempo presente, se pueden presentar cosas que demandan nuestra atención inmediata, sobre todo cuando hay niños) mantendremos separadas nuestras vidas personal y profesional.

Una buena idea es utilizar un móvil para los temas laborales y otro para nuestro uso cotidiano.

 

Salgamos a pasear

 

O al cine o al parque. Muchas personas que han decidido trabajar como freelance prefieren hacerlo en espacios de coworking, centros donde varias personas se reúnen y trabajan cada una por su lado en sus propias cosas.

Somos una especie gregaria y necesitamos del contacto humano para perfeccionar nuestras habilidades sociales. Si en tu ciudad hay eventos o reuniones de networking, nuestro consejo es que acudas y te relaciones con gente como tú, que intercambies impresiones y opiniones, dudas o problemas.

Nos daremos cuenta de que lo que hacen otras personas es relevante para nosotros y puede ayudarnos a corregir algunos malos hábitos.

 

Seguir preparándose

 

Esto es sobre todo para quienes recién comienzan, pero igual sirve para quienes estamos en este mundo desde hace ya algún tiempo. Continuar con la preparación, seguir estudiando y formándose es importante.

Actualizarse en el ámbito freelance garantiza que estaremos al tanto de las novedades y de las preferencias en materia de trabajo online. Como mencionamos antes, hay cursos gratuitos en la web que podemos tomar, foros de discusión en comunidades freelance, e-books con información relevante.

Todo esto ayuda a ir mejorando cada vez más. Es bueno para nosotros y bueno para los potenciales clientes.

 

Es bueno registrarse como autónomo

 

No siempre sucede, pero en ocasiones algunos clientes piden facturas por nuestro trabajo. Aunque ser freelance no necesariamente conlleve la facturación, es bueno regularizarse y emitir facturas para crecer como un negocio o empresario individual. Hay modalidades con impuestos y tasas reducidas, de acuerdo a las ganancias anuales totales.

Es una posibilidad para obtener más clientes.

 

Actualizar el perfil

 

Es importante comprender que en el mundo digital somos una marca, lo que hacemos y cómo lo hacemos responde a lo que plasmamos en el perfil a la hora de registrarnos en alguna plataforma.

Es recomendable mantener nuestro perfil lo más actualizado y completo, tanto en las redes sociales como en las plataformas, sobre todo si somos marketeros digitales o community manager (pero igual el consejo va para el resto de las ocupaciones).

Esta es nuestra marca, y como tal hay que cuidarla.

 

¿Podemos decir “no”?

 

Claro que podemos. Cuando estamos atiborrados de trabajo y sospechamos que no podemos cumplir, es mejor decir “no” a un cliente que arriesgarnos a una mala calificación por incumplimiento.

Si somos buenos en lo que hacemos, los clientes no se irán. Al contrario, comprenderán y mantendrán el contacto.

 

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